Polisacáridos
Aumentando el contenido de polisacáridos y manoproteínas, se mejora la percepción organoléptica del vino, contribuyendo a las sensaciones de cuerpo y volumen en boca. Al interaccionar con los compuestos fenólicos en los vinos tintos, disminuyen la astringencia y amargor de los taninos. También estabilizan la fracción aromática y retardan su percepción, prolongando el postgusto. Además, polisacáridos y manoproteínas contribuyen a la estabilidad, tanto tartárica (por bloqueo de las reacciones de cristalización) como proteica y de materia colorante, por interacción con taninos y proteínas.
Los polisacáridos y manoproteínas resultan muy positivas para la calidad del vino y es posible incrementar su contenido indirectamente (utilizando cepas de levadura productoras de manoproteínas o aplicando enzimas glucanasas) o directamente mediante la aplicación de preparados orgánicos ricos en estos compuestos. Se pueden emplear:
En fermentación alcohólica: estabilización de aromas y color desde la transformación del mosto /uva en vino. MannoCrom y MannoBlanc para vinificación en tinto y en blanco respectivamente.
En vino terminado: realizando una crianza sobre lías exógenas: SB SuperBouquet y SB SuperBouquet MN contribuyen a las características sensoriales del vinos puliendo taninos agresivos e incrementando las sensaciones de cuerpo y volumen boca.
Antes del embotellado: Mannoplus: manoproteína pura soluble. Se añade al vino terminado antes de la última filtración.
A continuación se detallan las propiedades, pulse sobre cada referencia para obtener más información: