Como cada año, desde Grupo Agrovin nos informamos sobre cómo se prevé la vendimia en las diferentes regiones vitivinícolas no solo de nuestro país, sino también de otras zonas donde estamos presentes como son Italia, Francia, Rumanía o Portugal.

Hemos preguntado a nuestros responsables y charlado con los responsables máximos de importantes bodegas de dichas zonas, para saber con exactitud qué se espera de la uva que se va a recolectar en menos de un mes y cuál va a ser el resultado de los vinos que se van a elaborar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro Director de Enología del grupo, Luis Cotanda, nos cuenta algunas conclusiones generales de estado de la uva debido a la climatología de los últimos meses:

 

  • Cómo se prevé la vendimia de este año

Si hay algo que está claro tras conocer las opiniones de nuestros asesores técnicos y responsables de viñedo de las principales zonas vitivinícolas en nuestro país, es que la escasez de precipitaciones en los últimos meses y las elevadas temperaturas de este mes de julio van a afectar principalmente al tamaño de la uva, lo que conlleva una serie de consecuencias que detallaré a lo largo de este post.

En términos generales hemos sabido que se prevé que la vendimia se adelante una o dos semanas respecto al año pasado, tanto que en algunas zonas de Cataluña, la sequía y las altas temperaturas han adelantado la vendimia hasta 15 días y desde hoy se ha iniciado la recolección de algunas variedades tempranas.

Ésta será una vendimia con menor cantidad de uva si la comparamos con el año pasado, aunque aún es pronto para hacer una estimación más precisa. Será cuando comience a entrar la uva en las bodegas y cooperativas cuando la estimación será más fiel a la realidad.

 

  • Consecuencias directas sobre la calidad de los vinos

Tendremos por tanto una uva de menor tamaño con una elevada carga polifenólica que afectará sobre todo a los vinos blancos respecto a la oxidación, ya que serán vinos más fácilmente oxidables y con posibles apariciones de amargores. En el caso de los vinos tintos, serán vinos más estructurados, algo que puede resultar positivo se so controla la astringencia.

La escasez de lluvias y las altas temperaturas también afectan a la maduración de la uva que se presenta como una maduración irregular con el hollejo en buen estado, pero con pepitas poco maduras, cuyo efecto principalmente va a ser la aparición de verdor y astringencia en vinos tintos.

Si echamos la vista atrás y analizamos las altas temperaturas durante los meses de junio y julio, sabemos que el este intenso calor también va a producir un aumento de grado alcohólico por pasificación parcial de las uvas. Respecto a esto, si analizamos cómo va a ser el perfil aromático de los tintos sobre todos, sabemos que el perfil predominante va a ser el de fruta madura (fruto de la pasificación), que, junto con un pH alto, hará que los vinos se vayan a percibir cálidos o poco frescos.

Paralelamente habrá un bajo nivel de nitrógeno fácilmente asimilable (NFA) y como consecuencia directa, las fermentaciones serán más difíciles por la falta de nutrición y habrá una menor producción de aromas fermentativos por falta de aminoácidos. No hay que olvidar que un NFA bajo conlleva una baja concentración de precursores aromáticos, traduciéndose en vinos con una baja intensidad aromática y una menor expresión del carácter varietal.

Circunstancias todas ellas que se extienden de manera generalizada por todo el territorio español como en La Mancha, Cataluña, el sur de nuestro país e incluso en el norte como en La Ribera del Duero y La Rioja, donde las circunstancias son muy similares. Por el contrario, en otras regiones como en la Comunidad Valenciana, el problema se presenta menos acusado gracias a las copiosas lluvias que concurrieron a principios del mes de mayo.

Saliendo de nuestras fronteras nos encontramos con diferentes escenarios, aunque no se diferencian demasiado de lo que nos encontraremos en España.

Así, en Italia, se van a encontrar con el mismo problema en general, menos acusado en el sur, con algo más de lluvia y unas temperaturas ligeramente más suaves que en el norte del país.

En el caso de Portugal, si diferenciamos entre las dos zonas que separa el río Duero, al norte han tenido un año con precipitaciones dentro de la normalidad, pero en el sur, la sequía y las elevadas temperaturas van a provocar problemas similares a los comentados anteriormente.

Las lluvias caídas en el sur de Francia durante el actual mes de julio en la línea de Burdeos y Lion, han favorecido el nivel de producción y se prevé un volumen normal teniendo en cuenta que el año pasado en Francia hubo una cosecha muy baja (-25%). Independientemente de la cantidad, lo que si es cierto es que las altas temperaturas también van a afectar a la calidad de la uva de la misma forma descrita anteriormente, eso sí, en menor medida.

Rumanía sufrirá el mismo problema debido igualmente a la falta de lluvias y el exceso de calor que ya se está empezando a notar, sobre todo en el tamaño de la uva.

En definitiva, en la campaña 2022 nos encontraremos con una situación similar generalizada que va requerir de la intervención humana para garantizar el resultado del vino final.

 

En el siguiente post os contaremos la solución que proponemos desde Agrovin para conseguirlo.

Para más información consulta con nuestros técnicos: comercial@agrovin.com